Propósitos para 2018 relativos al blog

Vamos a empezar este año dos mil dieciocho tomándonos más en serio el blog. (Siempre que empleo la primera persona del plural para hablar de mis cosas, me acuerdo de Venom). Primero, he sacado el blog de medium y lo he vuelto a poner en un wordpress instalado en mi propio hosting. Me cuesta dinero, pero tengo más control.

Segundo, he decidido que no voy a usar ningún pseudónimo para publicar, sino mi nombre y apellidos reales. Lo he actualizado tanto en twitter como en facebook. Es posible que también en un futuro coja un dominio distinto con nombre y apellidos completos, ya veremos.

Además, tomarme más en serio el blog es parte de tomarme más en serio la escritura, para lo cual tengo una serie de propósitos:

  • Me está costando escribir después del trabajo. Normalmente, mi trabajo actual me quita todas las ganas de hacer nada y eso incluye escribir, a pesar de todo lo que me gusta. Otras veces, son las obligaciones las que me impiden ponerme a escribir. Así que voy a hacer caso al consejo que me dio Kameron Hurley: voy a levantarme a las 5 de la mañana (o puede que un poco antes) para poder escribir antes de que el trabajo me quite las ganas de vivir. Va a ser un palizón, pero «El que algo quiere, algo le cuesta».
  • Además, quiero aprovechar esos madrugones para dedicar tiempo al ejercicio semanal del curso de Literatura Fantástica II de la Escuela de Escritores. Últimamente el trabajo me deprime tanto que no consigo sacar el tiempo necesario para hacer esos ejercicios. Y al final eso pesa y no voy a clase porque me da vergüenza ir y ser el único que no tiene nada que leer. Espero que los madrugones me ayuden también con esto. Además, así tendré algo que publicar en el blog todas las semanas.
  • A parte de la entrada semanal con el ejercicio que haya escrito para la escuela, tengo intención de escribir otros artículos para el blog. ¿Sobre qué? Pues ni idea, de momento. La verdad, no creo que tenga suficientes conocimientos sobre escritura para poder escribir artículos sobre ello, así que no sé, tengo que replantearme este apartado.
  • He empezado a organizarme mejor. Me he creado un panel en Trello para llevar un control sobre lo que estoy escribiendo, lo que ya he escrito y lo que quiero escribir en un futuro. Voy a ir metiéndolo ahí todo: empezando por el relato corto (puede que novela corta) que estoy escribiendo, siguiendo por mis ideas futuras para novelas y pasando por los ejercicios de la escuela y artículos que quiera escribir para el blog.
  • También, este año me gustaría terminar el proyecto en el que estoy metido (nombre en clave: Detoni) y empezar a participar en concursos literarios. Además de empezar a participar activamente en comunidades de escritores para empezar a hacer contactos y a darme a conocer.

Y éste es el resumen de mis objetivos para este año: mejor organización y esforzarme por sacar tiempo para escribir.

¿Y vosotres? ¿Cuáles son vuestros propósitos para este año?

NaNoWriMo 2017

Para quien no lo sepa aún (¿vives en una piña bajo el mar?) el NaNoWriMo es el National Novel Writing Month (Mes Nacional de Escribir Novela, más o menos). Es un reto anual que consiste en intentar escribir el manuscrito de tu novela (los organizadores sugieren 50.000 palabras, pero yo siempre me pongo un objetivo más bajo, 25.000 este año) durante dicho mes. El evento gordo es cada noviembre y se ha convertido en una reunión internacional de escritores dejándose el alma en la página a diario durante esos 30 días. Todo el mundo de la literatura, amateur o profesional, está hablando de ello estos días.

Mi primer intento serio de sentarme a escribir algo largo

Pero el NaNoWriMo tiene también lo que llaman el Camp (de campamento) en los meses de abril y julio. La consigna es la misma, pero más de andar por casa, no se le da tanto bombo. Yo, hasta ahora, no había conseguido nunca estar listo para el mes de noviembre, así que anteriormente lo había intentado en julio de 2015 y, como fracasé, de nuevo en abril de 2016, que fue aún peor. Claramente no estaba mentalizado para ponerme a escribir en serio.

Desde que probé suerte en esas dos ocasiones he sido incapaz de volver a intentar sentarme en serio a escribir algo más largo que un ejercicio de 700 palabras para la Escuela de Escritores. Pero esta vez estoy más mentalizado y ayer empecé mi primer NaNoWriMo. No tengo intención de escribir un diario contando cómo me va cada día porque no creo que todos los días tenga algo interesante que contar. Pero sí que comentaré algo de vez en cuando.

De momento ayer fue un primer día interesante. Esta vez estaba preparado y en los meses previos he estado trabajando en la estructura de mi relato corto. Lo tengo dividido en escenas (aunque sé que voy a tener que añadir más) y ayer estuve escribiendo la primera. Al primer intento dejé de escribir cuando me acercaba a las 500 palabras porque las últimas 200–300 palabras no me estaban gustando nada. Tenía que tratar un aspecto del worldbuilding que no me había parado a pensar y lo que estaba saliendo sobre la marcha no me valía. Cerré el portátil y me puse a ver la tele un rato. Al cabo de unos minutos me puse a pensar en ello y se me ocurrió una idea mejor a la que empecé a dar vueltas. Cerca de una hora después retomé la escritura, borré todo lo que había escrito antes y escupí otras 654 palabras en una escena que me gustó mucho más.

Espero que esta tarde se me vuelva a dar, como mínimo, igual de bien.

En el siguiente artículo quiero hablaros de un juego que he descubierto en el que se avanza a base de escribir, que me está enganchando bastante, sobre todo ahora que he empezado a jugar en este mes tan especial.

Y, si tú también estás participando en el NaNoWriMo: ¡mucho ánimo!

Más centrado


He decidido que a partir de ahora este blog va a tratar sobre narración. En general, en todas sus vertientes (cómics, videojuegos, etc), y en particular en literatura, que es en lo que más volcado estoy últimamente. Por esto he borrado todas las entradas que no tenían que ver con el tema. No eran muchas, así que espero que no las echaréis de menos 😛

También he decidido que este blog va a ser principalmente en español, aunque puede que algún relato lo escriba en inglés.

La llegada de la trampa

Imagen: Film Nation Entertainment

…y el consiguiente cabreo.

Atención, esta entrada va sobre la película de ciencia ficción La llegada. Si sigues leyendo es bajo tu propia responsabilidad, porque:

AVISO, SPOILERS GORDOS

El argumento

La película me ha encantado, salvo por un pequeño detalle. Eso que quede claro.

La cinta empieza (si no recuerdo mal) con recuerdos (o eso creemos, qué hijoputas) de Louise Banks, personaje interpretado por Amy Adams, de su hija. Desde cómo va creciendo hasta la muerte de la pequeña debida a una rara enfermedad degenerativa y, aparentemente, incurable. Después empieza el argumento directo al grano: llegan unos extraterrestres. Al día siguiente el ejército se pasa a buscar a la prota, que es una lingüista de la leche. Pero la cogen porque ya trabajó con ellos en el pasado y aún no tiene que renovar los papeles, y eso que se ahorran. Si no fuera por eso, se irían a por otro pavo porque una mujer nunca puede ser la primera opción. Ella pone como condición ir a la nave y le dicen que lo sienten pero no. Se van a probar con el otro pavo y no les convence, así que Louise termina yéndose de excursión en helicóptero con el ejército. En el helicóptero conoce al tío del que ya sabes que se va a enamorar, porque ya has visto muchas pelis.

Durante el resto del primer acto y buena parte del segundo se entretienen mucho en contarte lo interesante: cómo es el lenguaje alienígena y cómo la prota lo va descifrando. Todo esto intercalado con recuerdos (o eso creemos) de la hija de la prota. Sin embargo, en un momento ella le pregunta a los extraterrestres que quién es la niña de sus visiones, y ahí ya te das cuenta de que te han estado haciendo todo el lío durante más de media película. Poco después explican que la niña va a ser la hija de Louise y que ésta puede ver el futuro. Esta habilidad es consecuencia del aprendizaje del lenguaje alien. Hasta aquí todo muy bien hilado, la verdad. (No es ironía, es en serio; no he querido dar todos los detalles por no destripar la película del todo.)

Como no podía ser de otra manera, los soldados la lían parda. Por un lado, los americanos, que ponen una bomba en la nave alienígena. La explosión parece herir de muerte a uno de los aliens que se comunican con los americanos, pero nada más. Sin embargo, los aliens se cabrean y cortan la comunicación con el ejército. Aunque a Louise le dejan subir una última vez a la nave para darle así de golpe to’l conocimiento que habían venido a darle. Por otro lado, los chinos se acojonan mucho y le declaran la guerra a los extraterrestres. Los rusos y los sudaneses se suben al carro de los chinos y parece que se va a liar parda. A estas alturas de la peli los distintos países que han tenido contacto con los alienígenas ya no se hablan, así que no hay forma de intentar convencer al general chino con la última información que tiene la prota. Todo parece perdido, pero entonces:

La trampa

Louise empieza a tener una serie de visiones del futuro en el que se está festejando una especie de alianza mundial. En la visión el general chino que la iba a liar parda se acerca a Louise y tienen una conversación sin pies ni cabeza. Él le da las gracias por haber salvado el mundo y le dice que si ha ido a la fiesta ha sido sólo para conocerla en persona. Ella, sorprendida, pregunta por qué. Y él le dice: “Sí, hombre, ya sabes, porque me convenciste de que no la liara parda llamándome a mi número privado”. Ella, ya flipando en colores, dice: “Pero tío, si yo no tengo tu número”. Y entonces él saca el móvil y le enseña su número mientras le dice “Creo que esto te será de utilidad”. Y hasta le guiña un ojo, el descarado. Sólo faltaba que lo guiñara mirando directamente a la cámara.

En el presente, Louise roba un teléfono satélite y llama al número que acaba de ver en su visión. Los yankis se dan cuenta de que alguien está llamando a China y se ponen a buscar porque la factura les va a salir por un ojo de la cara. La tensión se acumula, en parte porque ella no sabe qué decirle al general para convencerle, cuando la encuentran y le quieren acribillar, hasta que vuelve a su visión del futuro. Entonces el general le dice “Sí, hombre, me convenciste citándome palabra por palabra lo último que me dijo mi mujer antes de morir”. De vuelta en el presente, ella recita las palabras mágicas al general chino y todo se arregla. No te creas que hablan mucho más. No sé nada de mandarín, pero no creo que después de la cita de la mujer pudiera decir mucho más.

El cabreo

Una vez ha terminado la película, que como digo me ha gustado mucho, el cabreo ha ido en aumento. Cuantas más vueltas le daba, peor. Porque me parece una trampa de libro, un “Mierda, no sé cómo resolver el agujero tremendo del guión. Ah, ya sé, que vea en el futuro, y en una misma conversación de dos minutos, todos los datos que necesita para salvar el mundo”. Esa conversación en el futuro no tiene sentido. Existe únicamente para proveer a la protagonista de la información que necesita para salvar la papeleta en el presente. Y es una trampa. Y me ha jodido mucho.

No le he dado muchas vueltas aún al tema, pero se me ha ocurrido una solución que, a priori, me parece mejor. En lugar de esa visión del futuro, podría haber visto cómo le enviaba al ejército chino (o incluso directamente al general, a su cuenta de hotmail, por qué no) toda la información de que disponían los americanos, empezando con un pequeño resumen de por qué no debían atacar a los extraterrestres. De esa forma, vería la dirección de correo a la que dirigirse, y sólo tendría que irse a su ordenador y enviar los datos. Esta solución sigue cojeando un poco, pero me parece mucho más lógica que esa conversación tan absurda. Además, a lo largo de la película ya te han roto un poco el argumento de “Pero no puede saber algo en el futuro si no lo sabe en el presente”. Por un lado, con que la película empiece con lo que creemos son recuerdos que resultan ser visiones del futuro cuando ella todavía no tiene esa habilidad. Y, por otro, con la explicación de que la raza alienígena no ve el tiempo como nosotros, de forma secuencial, junto con la explicación de la teoría de que al aprender un lenguaje tu cerebro cambia para adaptarse.

Y creo que eso es todo. Me encantaría debatir esto con alguien, tenga o no mi misma opinión 🤓

Imagen: Film Nation Entertainment

Creatividad desbocada

No sé si a alguien más le pasa, pero mi vena creativa salta cuando le apetece y de pronto me encuentro dándole vueltas a una idea. Ayer me pasó volviendo a casa en coche desde casa de mis padres; buena parte del recorrido pensando en un medio de transporte que podría utilizar en alguna historia de fantasía, sin tener que ser necesariamente en la que estoy trabajando actualmente. Llegué a casa con muchas ganas de ponerme con ello, quería hacer dibujos y esquemas, pero vi que era muy tarde y decidí que mejor sólo tomaría nota de la idea y ya me pondría en otro momento (esta tarde, seguramente) con los dibujos y demás. Pensé que eso había sido todo, pero mi creatividad desbocada sólo estaba esperando su momento.

Momento que suele coincidir con aquellos en que estoy más relajado: conduciendo*, en la ducha o metido en la cama esperando a quedarme dormido. Así que, después de más de media hora de encontrarme escribiendo mentalmente dos escenas de la historia en la que estoy trabajando, decidí levantarme a por el portátil para dejarlo todo por escrito, pues sabía que la única manera de poder quedarme dormido era trabajar en eso que mi musa había decidido implantarme (a lo Inception/Origen) en la cabeza.

Normalmente, estos momentos de creatividad sin control suelen ser menos intensos: se me ocurre una idea para algo, la anoto y ya. Pero en este caso estaba escribiendo escenas en mi cabeza. Sólo espero que con práctica acabe cogiendo el hábito de escribir y pueda controlar un poco más cuándo utilizar la creatividad, en lugar de ser mi musa la que imponga los horarios.


*Relajado en cuanto a pensar. Conducir por Madrid es una de las actividades menos relajantes que se me ocurren. Y tengo bastante imaginación…

Porqué escribo / Why I write

Image: Power of words by Antonio Litterio

Note: English version below

Tengo una cierta necesidad de narrar historias casi desde que tengo memoria. Durante muchos años el medio elegido fue el cómic, pero a medida que fue pasando el tiempo me di cuenta de que, para hacerlo bien, tenía que dedicarle demasiado tiempo (escribir guión, dibujar, entintar, dar color, publicar…). Tengo muy claro que si hubiera podido habría entrado en una escuela de dibujo en lugar de la universidad. Pero la vida me llevó por otro camino y hace poco más de un año decidí que quería probar a cambiar de medio y retomar la escritura.

Ya de pequeño empecé a escribir un buen número de novelas, pero todas las abandonaba al llegar un punto en que me daba cuenta de que estaba, más o menos, plagiando tal o cual libro. Cuando tomé la decisión de intentar empezar a escribir novelas lo primero que hice fue apuntarme a un taller de escritura. Tras tres meses en los que aprendí algunos conceptos básicos me di cuenta de que el formato taller no era para mí: necesitaba algo con más teoría. Ahora ya he terminado un curso de novela en el que he aprendido mucha más teoría y siento que tengo todo lo que necesito para escribir.

Supongo que siempre lo he tenido, pero ahora ha aumentado mi confianza en que puedo. Pero como escribir una novela va a ser un proceso muy largo y hay posibilidades de que me dé por vencido antes — demasiada tendencia a procrastinar y cierta dificultad para terminar proyectos — , he decidido empezar por cosas más pequeñas. Mientras voy trabajando en un relato corto, aquí iré compartiendo entradas con textos aún más cortos, algo que pueda empezar y terminar en cosa de una semana. El primer mini-relato ya está terminado, sólo falta que pase por una suerte de proceso de beta-lectura.

Y para eso necesito vuestra ayuda. Si tenéis tiempo y os apetece, entrad en la página Beta-lectores y pinchad en el enlace para daros de alta. Cuando termine un nuevo mini-relato lo enviaré a todos los que estéis dados de alta en la lista de correo. Y una vez lo hayáis leído y yo haya hecho las correcciones pertinentes, publicaré el texto aquí. Es especialmente importante que, si se os da bien el inglés, me aviséis de errores que veáis, ya que no es mi primer idioma. O sugerencias de vocabulario o cualquier otra cosa que pensáis que podría hacer para mejorar la versión en inglés 😉

Y luego, cuando publique cada entrada, seáis beta-lectores o no, agradeceré saber qué os ha parecido el mini-relato, qué os ha hecho sentir. Porque en parte para eso escribo: para haceros sentir cosas con mis palabras, para que durante el rato que tardéis en leerlo podáis abstraeros de todo y sumergiros en ese mundo que hay dentro de mi cabeza y que comparto con vosotros.

Espero conseguirlo 😉


I have had a certain need to narrate stories almost for as long as I can remember. For several years the chosen medium was comics, but as time went by I realized that, in order to do it right, I had to spend too much time on it (writing the script, drawing, inking, coloring, publishing…). I’m pretty sure if I had had the opportunity I’d have signed up in an art school instead of college. But life made me go another way and about a year ago I decided I wanted to try and change medium and start writing novels again.

When I was a kid I started to write a good number of novels, but I abandoned them all when I reached a point where I realized I was, more or less, plagiarizing this or that book. When I decided to start writing novels again the first thing was to sign up in a writing workshop. After three months in which I learnt some basic concepts I realized the workshop format wasn’t for me: I needed more theory. Just now I’ve finished a writing novel course in which I have learnt a lot more theory and I feel like I have all I need to write.

I guess I always had it, but now I have gained confidence. But since writing a novel is going to be a very long process and there’s a chance I’ll abandon before finishing — too much tendency to procrastinate and a certain difficulty to finish projects — , I have decided to start small. While I’m working in a short story, I’ll share posts with even shorter texts, things I can start and finish within a week. The first mini-story is already finished, now it’s just a matter of going through a beta-reading process.

And for that I need your help. If you have the time and feel like it, go to the page Beta-readers and click on the link to sign up. As soon as I finish a new mini-story I’ll send it to all the subscribers. And once you have read it and I’ve made the necessary corrections, I’ll publish the text here. It’s specially important that you warn me about mistakes in English, since it’s not my mother tongue. Or suggestions about vocabulary or any other thing I could do to improve the English version 😉

And then, when I publish every post, beta-reader or not, I’ll thank you for letting me know what you think about the mini-story, what it made you feel. Because in part that’s why I write: to make you feel things with my words, to allow you to withdraw from everything while you read it and immerse yourselves in this world inside my head that I share with you.

I hope I’ll achieve that goal 😉

El año de leer sólo mujeres

Antes de entrar al grano, si te chirría ese sólo con tilde te remito a este tuit de Arturo Pérez Reverte:

Y ahora paso a explicar de qué va esta entrada.

Siempre he sido bastante activo en twitter desde que abrió allá por el 2007. Bueno, desde que abrió no, que al principio era una sosez donde la gente entraba a decirte que se iba a comer o al baño. Absurdo e inútil. Pero luego se convirtió en una especie de foro de debate donde puedes encontrar a todo tipo de personas diciendo todo tipo de cosas. Y a parte de imbéciles integrales hay gente muy interesante a la que seguir.

Fue así como empecé a leer sobre feminismo. Lo primero, darme cuenta de que feminismo no es lo opuesto al machismo en el sentido de que lo que buscan las feministas es decantar la balanza de su lado. Lo que busca el feminismo es la igualdad entre sexos, es decir, que la balanza quede equilibrada. Y a partir de ahí me empezó a interesar muchísimo el tema. Siempre me han jodido las desigualdades y cuando lees sobre este asunto te das cuenta de lo poco visibilizado que está. Gracias a maravillosas mujeres como @Barbijaputa, @MetaMaiko o @srtagalicia se va uno dando cuenta de la cantidad de injusticias, impertinencias o incluso amenazas que tienen que soportar sólo por ser mujeres, pero también se descubren iniciativas interesantes.

Y yo que me quiero convertir en escritor me he apuntado a una iniciativa cuyo origen desconozco pero que consiste en empezar a leer sólo libros escritos por mujeres. Porque ya he leído varios artículos que me han hecho darme cuenta de que necesitamos más variedad en las historias que leemos, especialmente si queremos convertirnos en narradores. Así que ya está bien de leer solamente a autores varones, blancos, heterosexuales y cisgénero. Toca empezar a leer también lo que nos cuentan mujeres y gente de otras razas y orientaciones sexuales. Porque, como dicen, en la variedad está el gusto.

Para empezar, le voy a coger prestada a MetaMaiko su lista de Goodreads: mujeríos. Y, en cuanto tenga mi propia lista, la compartiré por alguna parte.